Suprema Corte ratifica condena de 12 años contra Yokaira Julianny Sosa Asencio
La Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia confirmó la sentencia de 12 años de prisión contra Yokaira Julianny Sosa Asencio, conocida como “Yokairy” o “Irene”, tras ser hallada culpable de integrar una banda dedicada a raptos exprés en el sector María Auxiliadora, Distrito Nacional.

El fallo, emitido por el tribunal presidido por el magistrado Francisco Jerez Mena e integrado por los jueces Fran Soto, María Garabito, Nancy Salcedo y Yorlin Vásquez Castro, rechazó el recurso de casación presentado por su defensa, encabezada por el abogado Jean Cristofer Pérez Lebrón. La condena ya había sido confirmada previamente por la Cámara Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional.
Con esta decisión, Sosa Asencio deberá cumplir su pena en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) Higüey Mujeres, en La Altagracia. El tribunal ordenó remitir el fallo al juez de Ejecución de la Pena para el cómputo oficial del tiempo de reclusión.
Argumentos desestimados
La Suprema Corte concluyó que no hubo vulneración de derechos en el proceso, ya que las pruebas —presentadas en una memoria USB y un disco compacto— fueron admitidas bajo estipulación sin objeción de la defensa en el juicio original. “No puede alegarse posteriormente una afectación al derecho de defensa respecto de una actuación previamente consentida”, señaló el tribunal.
El modus operandi
La investigación reveló que Sosa Asencio formaba parte de una estructura criminal que utilizaba la aplicación Tinder para atraer víctimas. Una vez los hombres acudían a las citas, eran emboscados por un grupo armado.
El caso que originó la condena ocurrió el 7 de octubre de 2022, cuando dos hombres fueron citados en la calle Barbarín Mojica, en María Auxiliadora. Allí, Sosa Asencio, junto a una mujer apodada “La July” (prófuga) y Enmanuel Antonio Almarante Medrano, interceptaron a las víctimas. Durante el asalto, los delincuentes encañonaron a los hombres, provocando que su vehículo se volcara y dejando a uno inconsciente. Aprovechando la situación, sustrajeron celulares, dinero en efectivo, prendas de oro y otras pertenencias
